A nadie le gusta recibir una multa de tránsito, y menos cuando sientes que fue injusta, que el agente se equivocó, o que simplemente no se cometió la infracción que te marcan. La buena noticia es que las multas de tránsito, como cualquier acto de autoridad, se pueden impugnar si consideras que no fueron emitidas correctamente.
Lo primero que debes saber es que una multa de tránsito no es una opinión personal del agente, sino un acto administrativo que debe cumplir con ciertos requisitos legales para ser válido. Debe estar fundada, es decir, debe señalar con claridad cuál fue la infracción cometida, y debe existir constancia de los hechos. Si algo de esto falla, tienes elementos para defenderte.
Revisa la boleta con calma
Cuando te entreguen la boleta de infracción, revisa que contenga tus datos correctos, la descripción de la supuesta falta, el lugar, la fecha y la autoridad que la emite. Muchas veces los errores empiezan ahí: datos incompletos, descripciones ambiguas, o infracciones que no corresponden con lo que realmente ocurrió. Supongamos que a alguien le multan por ‘exceso de velocidad’ pero la boleta no señala ningún medio de verificación, como un radar; eso puede ser un punto a favor para impugnar.
En los municipios de Guanajuato, generalmente existe la posibilidad de acudir ante el propio ayuntamiento a solicitar la revisión de la multa, ya sea a través de un procedimiento administrativo interno o presentando las pruebas que tengas para demostrar tu versión de los hechos. Si esa vía no resuelve tu inconformidad, puedes acudir al Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Guanajuato, que es la instancia especializada en revisar si los actos de las autoridades municipales y estatales se apegaron a la ley.
¿Vale la pena impugnar?
Muchas personas prefieren pagar la multa ‘para no batallar’, aunque sientan que fue injusta. Es una decisión válida si el monto es bajo y el tiempo que te tomaría defenderte no lo justifica. Pero cuando se trata de multas con montos considerables, de infracciones que pueden afectar tu licencia o tu vehículo, o de situaciones que se repiten, vale la pena revisar si realmente procede impugnar.
Ten presente que existen plazos para inconformarte, así que no conviene dejar pasar mucho tiempo. Reúne toda la evidencia que tengas a tu favor: fotografías, testigos, la propia boleta, cualquier constancia que ayude a sustentar tu versión. Entre más ordenada y completa esté tu información, más sólida será tu defensa.
