Llegar a tu negocio y encontrarte con un sello de clausura es una de las experiencias más angustiantes para cualquier emprendedor. De un día para otro, el lugar donde generas tu sustento y el de tu familia queda cerrado, y la mente empieza a llenarse de preguntas: ¿es legal esto?, ¿qué hago ahora?, ¿puedo volver a abrir? Vamos a platicar con calma sobre qué hacer en estos casos.

Primero, es importante entender que un ayuntamiento sí tiene facultades para clausurar un negocio en ciertos supuestos, por ejemplo, cuando no se cuenta con la licencia de funcionamiento correspondiente, cuando existen riesgos de protección civil, cuando hay quejas por ruido o afectaciones a vecinos, o por incumplimiento de alguna normatividad municipal. Sin embargo, que la autoridad tenga esa facultad no significa que cualquier clausura esté bien hecha. El procedimiento para llegar a esa medida debe respetar ciertas formalidades.

Lo primero que debes revisar

Cuando te clausuran un negocio, debe existir un acta o documento formal que te entreguen en ese momento, donde se explique el motivo de la clausura, el fundamento y la autoridad que la ordenó. Guarda ese documento como si fuera oro. También es útil tomar fotografías del sello de clausura y del establecimiento, así como anotar la fecha y hora exacta en que ocurrió.

Es común que, en el momento de la clausura, las personas estén tan alteradas que no revisan bien el acta o no piden copia de la misma. Si el personal que realiza la diligencia no te explica con claridad el motivo o no te entrega documentación, tienes derecho a solicitarla formalmente después.

Los pasos a seguir

Una vez que tienes el acta de clausura, lo recomendable es revisar si el procedimiento se siguió correctamente y si realmente existía el incumplimiento que se te atribuye. Por ejemplo, pensemos en un negocio hipotético que fue clausurado porque, según el acta, no contaba con licencia de funcionamiento, pero el dueño sí había realizado el trámite y contaba con un comprobante de haberlo iniciado. En un caso así, existen mecanismos para solicitar el levantamiento de la clausura y, en su caso, impugnar la actuación de la autoridad.

Dependiendo del caso, se puede acudir directamente ante el propio ayuntamiento a aclarar la situación, o bien, promover un medio de defensa ante el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Guanajuato si consideras que la clausura fue indebida. Los tiempos son clave: entre más rápido actúes, mayores posibilidades tienes de resolver la situación y evitar pérdidas económicas mayores por el cierre prolongado de tu negocio.